martes, 11 de enero de 2011

Amanecer.

Mi insomnio
Anuncia tú nombre,
Recordándome a cada rato
Todo lo bueno en la vida,
Hoy insisto en
Amanecer contigo.

Ahora que las estrellas se alinean,
Zodiacos anuncian
Un encuentro entre tus labios
Con los mios,
Enamorados de besos,
Nada más se tranquilizan,
Acariciándose frecuentemente.

Días, noches enteras,
Entre nosotros pasarlas
Lado a lado siempre juntos,
Ganándole al tiempo,
Ahorrandonos las miradas,
Deseando enlazar nuestros brazos,
Originando marejadas de pasión.

Ruiseñores cantan a mi oído,
Únicamente cuando me besas,
Instintos de vida y familia,
Zarzas, moras, pan en el desayuno.

Tranquilidad cuando duermo a tú lado,
Esperanza cuando amanezco contigo,
Amor: eso que siempre me das;
Memorias de besos perdidos
O de futuros anhelados.

Caminemos por la senda,
Hagamos nuestra propia vereda,
Avancemos paso a paso,
Pintando una sonrisa siempre,
Abriendo mentes cerradas,
Tomados de la mano siempre;
Imaginemos que todo es posible, por que:
Te
Amo.

Darío Olguín

domingo, 9 de enero de 2011

por estar a tú lado

Enredado entre las sábanas,
pegándome la cobijas,
pero mucho más junto a ti,
rodeandote con mis brazos,
soñando, durmiendo, amando,
queriendo, luchando.

Besarte al anochecer,
despertarte a besos al amanecer,
rendirme ante ti,
entregarme solo de ti,
que seas mi cuerpo y mi vida,
llegar cansado si tú no éstas,
lograr la felicidad en tus labios,
morder la locura por tú amor.

Reiniciando para despertar,
mirar a un lado,
ver tú silueta a un lado,
contemplar como sueñas,
y como termina tú descanso,
al primer beso,
decir te amo,
y continuar todo el día,
con una sonrisa,
por estar a tú lado.

Darío Olguín

lunes, 27 de diciembre de 2010

particular

la vida con sueño
a dejado festejar
a corrido a reír
a venido a soñar.

como hacer entender que la vida
nos viene caminando
y entretiene a las estrellas
le da de comer a las lunas
arrulla los ojos que no te ven
abriga los brazos que no me rodean
y piensa que pienso
que te pienso.

no hay problemas
que tú y yo no resolvamos
no hay materia viva
no hay fuego en los zapatos.

quiero eternidad y buen trato
añoro tus besos tus brazos
que las noches sean eterna
cuando en el mismo lecho durmamos.

Darío Olguín

miércoles, 22 de diciembre de 2010

un beso

Un beso que te recorra el cuerpo entero,
que te haga salir de la rutina
y quizá puedas extrañarme.

Terminar con la lejanía
y las distancias acercarlas
tu cuerpo y el mio en el mismo lugar,
con sus manos recorriéndonos,
con la pasión diciendo hola,
con la evocación sonando en hasta luego.

Una mirada, a lo lejos, a una foto,
pensando en que quizá,
mejor sería vernos los ojos,
tomar un café y llenarnos de besos,
de abrazos y un poco de humo,
pero no del que disipa los sueños,
sino de uno que nos diga esto es realidad.

Pasar el tiempo con la charla,
cómo ha sido la vida tan dura,
como todo tiene que cambiar,
como decir nada y que el silencio
nos embriague en su paso preciso.

Un beso que te recorra el cuerpo entero,
que beba de tu ser, de tu vida,
que te haga salir de la rutina,
y quizá, sólo así,
puedas extrañarme.

Darío Olguín

jueves, 2 de diciembre de 2010

Tengo tantas ganas

Que maneras tan bonitas
tienes de mirarme,
aunque mi cara este lejos,
se que piensas en mi,
me envuelvo en tu olor de primavera,
de esas tardes de sol,
de los viajes en carretera,
de la estela de humo
que el cigarro forma,
entonces sonrío.

Puedo pensarme en lágrimas,
puedo pensarte en sonrisas,
y cuando más es el frío,
de esas noches de hielo,
temblando por dentro,
te ensueño y vivo,
el calor retoma mi cuerpo
y lo eleva a donde no hay más,
dónde solo existes tú.

Sobrada caricia,
envidia del abrazo
que tus ojos me dan,
de esa luz que ilumina
no solo mis senderos,
sino también la vida,
esa a veces usurera,
pero que no tiene precio,
que se entrega a ti.

Levanto la voz,
la mirada se dirige
hacia la ventana,
de un bosque talado,
pero que se emborrasca,
para hacerme largo,
el paso a tú corazón;
no pasa ni la sombra,
pero la brisa,
hace que tu olor me perdure,
me llene, me inflame.

En ese momento reconocí mi sueño,
debí saber que el refri funciona,
que no es estática en la tele,
que al radio no le llega la onda,
que tus zapatos no estaban,
que tu silueta no se dibuja en mi cama,
debí darme cuenta
que no vivimos bajo el mismo techo
y en ese momento despertar.

Para qué cuento o digo o grito,
si ella ahora no esta a un lado mio,
el colchón es muy frío,
más frío que las noches sin ti,
el insomnio me vuelve,
largas madrugadas donde no sale el solo,
simplemente por que no estas a un lado mio.

La noche no termina,
ni me castiga, ni me habla,
solo vibra un poco más,
me atraganto un poco menos,
mis sollozos me ahogan,
mi almohada reclama lo mojado,
tengo tantas ganas de ti,
de dormir juntos,
de despertar abrazados a diario,
tengo tantas ganas de ti,
de tú sonrisa mañanera,
de tu mal humor
si el calentador se paga,
tengo tantas ganas de ti,
pero tantas ganas,
que muero.

Darío Olguín

martes, 16 de noviembre de 2010

juntos

trabaja la jungla que viaja,
de tiempo en tiempo,
canta la marca, la baraja,
de tiempo en tiempo,
cansada que arde y late
la conclusión de tu y yo,
en el mismo camino,
tomandonos las manos.

busca, brusca bisna de tizne
que intenta calcar la paja,
de color amarillo encendido laca,
lo que en el camino me une a ti,
cuando no estas conmigo,
lo mismo que me mata.

Espacio, despacio de tiempo
y la lata camina y raja,
nunca viene, nunca sale,
la comida de la vida
donde alguna vez te encontré;
donde me uni a ti,
cuando tus colores me relajan,
me besas, te beso,
cae la noche, dormimos rendidos,
y a la vez la vida nos une
y también nos relaja.

Darío Olguín

lunes, 20 de septiembre de 2010

Luces fuera

Se apagan las luces,
se enciende el deseo,
una danza de ti y de mi,
un fuego que alumbra,
está nuestra habitación.

Alumbrar el espacio entre tus poros,
con la linterna de mis besos,
y que tus caricias rieguen,
esas brazas, que abrazas,
esa forma de integrarnos,
de hacernos uno,
de ser solo uno.

Una, dos, tres o más veces,
la habitación se respira
en el olor del amor,
y nosotros embriagados de él,
vamos una y otra vez,
reducimos el espacio,
nos sobra la vida,
nos falta tiempo para nosotros.

¿y si te lleno de besos,
por las mañanas y las noches;
y tus madrugadas entre mis brazos
las pasaras?
Si te escribo al aire,
el viento y la lluvia,
sean nuestra respiración,
nuestro sudor confundiéndose,
y que se apaguen las luces,
y nuestro amor ilumine la habitación.

Darío Olguín.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Uno solo entre tu y yo

En la pureza de nuestros olores,
llenando el ambiente,
el sudor corre poco a poco
compartiendose entre los cuerpos,
entregados el uno al otro,
fundidos el uno al otro,
siendo uno con el otro.

Cierro los ojos y aun,
puedo oler tus besos,
tu perfume que impregna mi cuerpo,
el que tiene en alerta mi mente,
el que hace latir mi corazón,
llena mi sangre de cadenas
embriagadas todas en ti.

Vuelvo a cuarto,
ya es de noche,
cierro los ojos,
pienso en ti.

La tarde se hace noche,
la lluvia no borra tu brisa,
esa que me hace pensar
entre la locura y la cordura,
lo que me despierta en el día,
lo que me hace soñar de día.

Las tormentas no dejan rastro,
aun así puedo encontrarte,
a ojos cerrados, con cien mil mujeres,
llegaría a tus brazos,
para recorrer toda tu piel,
para perderme en tu piel.

Regreso a tu cuarto,
cierro los ojos,
siento tu aroma,
vivo en tu olor.

La madrugada nos une,
nos vive y revive,
nos lleva cada noche a recordar,
tus brazos en mi cuerpo,
tus labios en mi ser,
embriagados de vida,
de nuestras vidas,
juntando la suerte,
rememorando la vida;
llenando el ambiente,
en la pureza de nuestros olores.

Darío Olguín

miércoles, 21 de julio de 2010

Pensar en ti

Pensando en ti,
en todo lo que hay:
de tus ojos que me amarran,
de tus gafas que me encantan,
de tu persona que me alivia,
de tus manos que me curan,
de tus labios que me abrazan,
de tus piernas que me abrigan.

Pensar en ti,
lleva los días a 32 horas,
y cada hora a 90 minutos,
los segundos, infinitos,
transbordan en horas,
los días que te he extrañado,
labrando cada día un sendero,
que lleva entre tus brazos,
a mis sueños.

Pensar en ti,
pensarme a mi,
pensarnos abrazados,
dando vida al mundo,
reflexionados en apasionados besos,
brisas cotidianas de nuestros cuerpos,
esperando por iniciar,
un nuevo amanecer.

Darío Olguín

domingo, 20 de junio de 2010

Pienso en ti

Hay veces que la vida nos da la oportunidad de reflexionarnos y ello nos puede llevar a encontrar increíbles caminos por los cuales pasar y de ellos hacer verdaderas frases que marcan nuestra vida por siempre, hoy dentro de un arrebato de tiempo que comenzó en no se donde y termino donde no quisieran enterarse he descubierto algo:

La vista al frente, lo veo todo, el horizonte, las estrellas, el infinito la vida; no volteo atrás por qué lo único que encontrare es a ti.

Darío Olguín Zaragoza

lunes, 7 de junio de 2010

Sabes donde buscarme

Tiempo, memorial señorío,
donde ensombrecen las borrascas,
para emborracharse las palmeras,
placas de arena al costado,
movimientos ciegos perturbados,
encontrarme morir solo,
dejadme morir solo.

Intensa agonía dentro,
el pecho se ensancha,
explota la bomba,
la música suena lejos,
más a gritos cantando,
puede que voltee,
verme en lo lejos,
acariciarme hasta cansarse.

Mejor sería abrir los ojos,
poner los pies en tierra,
dejar de volarme,
dejar de tocarme
las letras de olvidos,
donde los pasados
devotos de sonrisas,
caen ante la mirada,
donde verte era la melodía,
donde el mediodía,
realzaba tu cara.

Ahora, en el rincón,
donde una lágrima no caerá,
hay confesiones de inviernos rotos,
de primaveras vestidas de azul,
de miradas turbadas en te quieros,
de lastimarme cada día más.

Podría creerte,
pero no hay nada peor que ello,
mejor me creo, me configuro,
me existo, me leo,
me pierdo, me voy,
tú bien sabes donde buscarme,
si de ti nace,
sabrás donde encontrarme.

Darío Olguín

Visiones

La primera visita en particular,
puede que sea huerfana de hermanos,
que no tenga un lugar prospero,
pero aun así, nos deje,
esa alegría de poder pensar,
que hay un faro en el mar,
es esa lejanía de aromas,
don podamos llegar a un puerto,
quizá no sea el ideal,
pero buen descanso tendremos.

Interesante la reflexión
de los bohemios de bar,
sí, de aquellos que dicen,
de aquellos que nacen
y hacen que la circunstancia,
sea ilegítima, pérdida,
la raíz del miedo viaja en taxi,
la dispersión vive en mis días,
se alienta por cada palabra,
se alimenta en mi soledad.

Quizá un rayo,
de un año luz cualquiera,
pueda manejar las horas,
esas que las manecillas
despuntan por las madrugadas,
de noches sonoras y brumosas,
enciendo otro cigarrillo.

No termino de pensar,
las ideas bajan por mi mente
y se reducen a par de letras,
que pasa en la noche,
que pasa en mis noches
que la vela se apaga,
es que el silencio mata,
puede que un susurro sea letal:
y que al grita muera.

Darío Olguín