viernes, 4 de mayo de 2012

otro de estos

Y cuando el insomnio,
acabara con las caricias de la noche,
pues hoy hace de nuevo de las suyas,
me siento victima sanguinaria,
soy presa común de lo normal,
un día más sin poder dormir,
de pensar en que todo va,
siento la fatiga, el cansancio,
pero no, hoy no,
hoy no hay sueño,
no puedo dormir.

Por qué el letargo de los días,
me hace cómplice de sus andares,
yo quiero dormir, quiero soñar,
quiero desear, pero hoy no será,
hoy no estoy bien,
el por qué de todo no lo sé,
el por qué de esto lo desconozco,
pero pueden ser las pocas horas
de pegar los ojos y relajarme.

Se que en alguna dimensión,
estoy dormido;
y es más se que ahí no escribo,
que ahí si aprovecho cada segundo,
para que mi cuerpo descanse
y se enamore de Morfeo en sus brazos.

Darío Olguín

lunes, 30 de abril de 2012

Mi medio limón

Tú mi medio limón,
porque las noches tristes
la dulzura se vuelve amarga,
porque cuando el río suena,
piedras ha de traer,
porque en la soledad de las letras
pudiera cantarte una canción que he creado,
que te guste mucho y,
no te empalague como una naranja.

Tú mi medio limón por terapéutica,
por qué curas las heridas,
porque vitaminas mi vida
y nunca esta de más una limonada
en pleno verano.

Tú mi medio limón
porque odio el zumo de naranja,
ya que me recuerda la infancia
y el aceite de cierto pez combinado con él.

Tú mi medio limón
porque de vez en cuando
tengo el carácter muy agrio,
la sonrisa adusta para los demás,
pero por lo que me complementas,
eres mi otra mitad,
lo que me hace sólido,
lo que se vuelve un zumo necesario
en la vida, que combina con todo,
hasta con mi soledad en el insomnio
de esas largas noches de primavera,
que se avistan desde mi ventana
cuando pienso en ti.

Darío Olguín

martes, 3 de abril de 2012

¿Cómo?

¿Cómo pedirte que te quedes?
No sé hablar, no se expresar,
todo lo dejo ahogar,
que se mezcle con sáliva en la garganta,
que no se atore y no haga daño,
como decir lo que no puedo hablar,
soy un artista de palabra,
más no de habla,
que eso se me da muy mal;
se caen entre esófago y garganta,
el pedirte que te quedes,
que no te alejes,
que no me dejes,
que no te vayas,
que te puedes quedar.

¿Cómo decirte que te quedes?
Si la paz en tú cara,
reflejaba más luz que tú sonrisa,
¿Por qué no entendiste,
lo que mis brazos te decian?

¿Para qué te vas?,
quizá a ser lo feliz
que conmigo ya no eras,
a lo mejor no supe superar
esa marea de la distancia
que de tan cerca nos asimos.

¿Para qué? ¿Para qué?
¿Dónde quedo la marea
del corazón de nuestro ayer?

Darío Olguín

volcán, fuego, lava

Cada parte del cuerpo se cae,
se derrumba, de corroe, se destruye;
soy volcán, soy fuego, soy lava,
soy el cielo caliente cuando la tierra se acaba.

Me desborro como mal trazo del pintor,
soy la arena que en el mar
no sirvió de nada,
soy la nada hecho masa,
soy un error, soy humano.

Soy la flor sin loto, sin pétalos,
la mezcla perfecta de lo mal planeado,
una estética de colores matizados,
de tonos tierra acabados.

Soy el salmón que le toma amor al mar,
que cuando todos regresan,
el no hace el viaje aprobado,
me quedo esperando las olas,
como si ellas fuesen a traer los osos,
la contracorriente, el hielo y el fango.

Nado, viajo, vuelo, camino, me desplazo,
me relajo en la vida perdida,
me resuelvo entre acertijos vagos,
les traigo la variedad de cierres,
por que no soy nada, soy todo, soy malo,
soy volcán, soy fuego, soy lava, soy raro.

Darío Olguín

domingo, 10 de julio de 2011

a un añoa un año

A un año
Tu desde donde estas
Sabes lo que me ha costado
Lo que he llorado en silencio
O en la soledad de cualquier lado.

A un año
No me ha dado la costumbre
No soporto la idea que no estas
No me cabe la incertidumbre
De que no hay quien me aconseje
Que ya no tengo guia
Que no eres parte de mi timón.

A un año
No puedo dejar de llorarte
De extrañarte
De pedirte consejo y protección
A un año
A un simple año
Sólo puedo decir
Lo mucho que me haces falta
Lo mucho que quisiera tenerte aquí
Para decirte cuanto te amo PAPÁ.

DARÍO OLGUÍN

jueves, 3 de marzo de 2011

Mientras dormías

Mientras dormías,
arribabas en mi mente,
robandome los besos y caricias,
tomando mi vida en tu vida,
haciendo de mi, un tú,
amandome hasta que hubiera algo más.

Temblando por mis silencios,
esperando, cuidando mis palabras,
ampliamente a veces no se que decir,
más sin embargo, mucho te amo,
andando siempre a tú lado.

DArío Olguín

martes, 11 de enero de 2011

Amanecer.

Mi insomnio
Anuncia tú nombre,
Recordándome a cada rato
Todo lo bueno en la vida,
Hoy insisto en
Amanecer contigo.

Ahora que las estrellas se alinean,
Zodiacos anuncian
Un encuentro entre tus labios
Con los mios,
Enamorados de besos,
Nada más se tranquilizan,
Acariciándose frecuentemente.

Días, noches enteras,
Entre nosotros pasarlas
Lado a lado siempre juntos,
Ganándole al tiempo,
Ahorrandonos las miradas,
Deseando enlazar nuestros brazos,
Originando marejadas de pasión.

Ruiseñores cantan a mi oído,
Únicamente cuando me besas,
Instintos de vida y familia,
Zarzas, moras, pan en el desayuno.

Tranquilidad cuando duermo a tú lado,
Esperanza cuando amanezco contigo,
Amor: eso que siempre me das;
Memorias de besos perdidos
O de futuros anhelados.

Caminemos por la senda,
Hagamos nuestra propia vereda,
Avancemos paso a paso,
Pintando una sonrisa siempre,
Abriendo mentes cerradas,
Tomados de la mano siempre;
Imaginemos que todo es posible, por que:
Te
Amo.

Darío Olguín

domingo, 9 de enero de 2011

por estar a tú lado

Enredado entre las sábanas,
pegándome la cobijas,
pero mucho más junto a ti,
rodeandote con mis brazos,
soñando, durmiendo, amando,
queriendo, luchando.

Besarte al anochecer,
despertarte a besos al amanecer,
rendirme ante ti,
entregarme solo de ti,
que seas mi cuerpo y mi vida,
llegar cansado si tú no éstas,
lograr la felicidad en tus labios,
morder la locura por tú amor.

Reiniciando para despertar,
mirar a un lado,
ver tú silueta a un lado,
contemplar como sueñas,
y como termina tú descanso,
al primer beso,
decir te amo,
y continuar todo el día,
con una sonrisa,
por estar a tú lado.

Darío Olguín

lunes, 27 de diciembre de 2010

particular

la vida con sueño
a dejado festejar
a corrido a reír
a venido a soñar.

como hacer entender que la vida
nos viene caminando
y entretiene a las estrellas
le da de comer a las lunas
arrulla los ojos que no te ven
abriga los brazos que no me rodean
y piensa que pienso
que te pienso.

no hay problemas
que tú y yo no resolvamos
no hay materia viva
no hay fuego en los zapatos.

quiero eternidad y buen trato
añoro tus besos tus brazos
que las noches sean eterna
cuando en el mismo lecho durmamos.

Darío Olguín

miércoles, 22 de diciembre de 2010

un beso

Un beso que te recorra el cuerpo entero,
que te haga salir de la rutina
y quizá puedas extrañarme.

Terminar con la lejanía
y las distancias acercarlas
tu cuerpo y el mio en el mismo lugar,
con sus manos recorriéndonos,
con la pasión diciendo hola,
con la evocación sonando en hasta luego.

Una mirada, a lo lejos, a una foto,
pensando en que quizá,
mejor sería vernos los ojos,
tomar un café y llenarnos de besos,
de abrazos y un poco de humo,
pero no del que disipa los sueños,
sino de uno que nos diga esto es realidad.

Pasar el tiempo con la charla,
cómo ha sido la vida tan dura,
como todo tiene que cambiar,
como decir nada y que el silencio
nos embriague en su paso preciso.

Un beso que te recorra el cuerpo entero,
que beba de tu ser, de tu vida,
que te haga salir de la rutina,
y quizá, sólo así,
puedas extrañarme.

Darío Olguín

jueves, 2 de diciembre de 2010

Tengo tantas ganas

Que maneras tan bonitas
tienes de mirarme,
aunque mi cara este lejos,
se que piensas en mi,
me envuelvo en tu olor de primavera,
de esas tardes de sol,
de los viajes en carretera,
de la estela de humo
que el cigarro forma,
entonces sonrío.

Puedo pensarme en lágrimas,
puedo pensarte en sonrisas,
y cuando más es el frío,
de esas noches de hielo,
temblando por dentro,
te ensueño y vivo,
el calor retoma mi cuerpo
y lo eleva a donde no hay más,
dónde solo existes tú.

Sobrada caricia,
envidia del abrazo
que tus ojos me dan,
de esa luz que ilumina
no solo mis senderos,
sino también la vida,
esa a veces usurera,
pero que no tiene precio,
que se entrega a ti.

Levanto la voz,
la mirada se dirige
hacia la ventana,
de un bosque talado,
pero que se emborrasca,
para hacerme largo,
el paso a tú corazón;
no pasa ni la sombra,
pero la brisa,
hace que tu olor me perdure,
me llene, me inflame.

En ese momento reconocí mi sueño,
debí saber que el refri funciona,
que no es estática en la tele,
que al radio no le llega la onda,
que tus zapatos no estaban,
que tu silueta no se dibuja en mi cama,
debí darme cuenta
que no vivimos bajo el mismo techo
y en ese momento despertar.

Para qué cuento o digo o grito,
si ella ahora no esta a un lado mio,
el colchón es muy frío,
más frío que las noches sin ti,
el insomnio me vuelve,
largas madrugadas donde no sale el solo,
simplemente por que no estas a un lado mio.

La noche no termina,
ni me castiga, ni me habla,
solo vibra un poco más,
me atraganto un poco menos,
mis sollozos me ahogan,
mi almohada reclama lo mojado,
tengo tantas ganas de ti,
de dormir juntos,
de despertar abrazados a diario,
tengo tantas ganas de ti,
de tú sonrisa mañanera,
de tu mal humor
si el calentador se paga,
tengo tantas ganas de ti,
pero tantas ganas,
que muero.

Darío Olguín

martes, 16 de noviembre de 2010

juntos

trabaja la jungla que viaja,
de tiempo en tiempo,
canta la marca, la baraja,
de tiempo en tiempo,
cansada que arde y late
la conclusión de tu y yo,
en el mismo camino,
tomandonos las manos.

busca, brusca bisna de tizne
que intenta calcar la paja,
de color amarillo encendido laca,
lo que en el camino me une a ti,
cuando no estas conmigo,
lo mismo que me mata.

Espacio, despacio de tiempo
y la lata camina y raja,
nunca viene, nunca sale,
la comida de la vida
donde alguna vez te encontré;
donde me uni a ti,
cuando tus colores me relajan,
me besas, te beso,
cae la noche, dormimos rendidos,
y a la vez la vida nos une
y también nos relaja.

Darío Olguín