domingo, 13 de enero de 2013

Es curioso cómo te extraño

Es curioso cómo te extraño,
cómo no he dejado de pensarte,
de pintarte, de imaginarte,
de escribirte, de quererte,
de esperar que tus pasos regresen
hasta esta ciudad deshabitada,
desolada,
como un pueblo fantasma,
así esta mi corazón.

Es curioso,
sabes,
el saber de ti,
el pensar en ti conmigo,
el querer tomarte de la mano por el mundo,
el saberte regresando algún día,
retomando ese paso,
eso que no es huir,
eso que es buscar para encontrar.

No lo sé,
hoy me dio por extrañarte con mucha fuerza,
por querer que aquí estuvieras,
de verdad,
es curioso cómo te extraño.

Darío Olguín

De estar y no ir

Déjame tratar de superarme en tu vista,
de perderme en tus paisajes, en tu tierra,
que el desierto me erosione en tu sonrisa,
que mi viaje valga mucho más que cualquier millón,
donde no pueda encontrar más que mi realidad,
mi oportunidad, tu espera y mi verdad.

Darío Olguín

No puedo

No puedo dejar de encontrarte,
de querer comerte,
como esa manzana,
como es fruto prohibido,
como la madrugada.

No puedo dejar de pensarte,
como a la comida,
como a la bebida,
como a mi madre,
como a mis años.

No puedo dejar de cantarte,
eres ese jingle que retuerce
toda la cabeza helada
en la época navideña,
como esa canción
que todo mundo quiere escuchar,
como mariachis en la noche,
como norteños en mi borrachera.

Y ahora,
de que gusto sufro,
no puedo encontarte,
no puedo pensarte,
no puedo quererte,
no debo quererte.

Darío Olguín

martes, 8 de enero de 2013

Suicidios

Debería estar decorado aqui,
un corazón tan vacio
tiene mucho espacio para colgar cuadros.

podría arder la razón,
esa que hace que los sinsabores
tomen un color a sangre,
una razón perpetua en lso sentimientos,
una llaga que flagela la razón,
una manta caliente en el desierto;
una sonrisa fría,
cómo una mañana polar,
como ser pisado sin poderse quejar.

Mientras recupero los pasos
y dejo de andar sobre mi espalda,
el aire seco me pega en la cara,
es una bofetada invernal,
una promesa de comidas olvidadas,
una enfermedad sin cura,
un veneno milagroso que da vida;
como planear en el vacio,
es como volar sin alas,
como caer continuamente
sin temor al suelo,
como un suicidio premeditado.

Y ponerte una pistola en la boca
y jalar el gatillo para suicidarme,
de esas veces que si muero yo, muero yo,
si mueres tu, morimos los dos;
son deseo y pasión en diferentes pasillos,
es una voz en el interior del subterraneo,
es una llamada rapaz a la comida,
invitar a la presa, ser cazado;
demasiada sangre, demasiado olvido;
muchas tormentas, tan pocos suicidios,
es ese espacio enorme en la boca
que se marchita al hablar, al besar;
Debería estar decorado aqui,
un corazón tan vacio
tiene mucho espacio para colgar cuadros.

Darío Olguín

tú recuerdo

iniciar el día con el recorrido resplandeciente
de un canto parecido al ruiseñor,
de voces en mi cabeza que no me dejan,
de conciertos que nunca existieron,
de artístas que nunca nacieron,
de vidas sin vida que nunca hubo.

Respirar bajo aliento cotidiano
de nubes y polvo, de polvo y rostros,
de rostros y cuerpos, de cuerpos y de ti.

No me creas, quizá yo tampoco me crea
pero ya no menciono mi nombre al ver tu cara,
ya no menciono tu nombre al espejo,
como querer olvidar,
como si se pudiese olvidar,
diciendo a la pared que nada;
todos mis recuerdos no tienen memoria,
toda la memoria la volque en tu cuerpo.

Me levanto, me recuesto,
quizá me invente una nueva enfermedad
algo que me aleje de todos,
que me aleje del tiempo,
de cualquier contacto,
por que todo me recuerda a ti.

Darío Olguín

sábado, 1 de septiembre de 2012

el lienzo

he dejado de escribir,
de insistir que yo hablo en papel,
que soy sordomudo a los ruidos de la lengua,
que no he dejado de mojar el papel,
que no he dejado de arruinar el papel.

he dejado de insistir,
de hacer notar las miles de formas,
las miles de sombras que circundan,
que despedazan los papiros
y se llevan mis letras al viento,
todo esto sucede cuando tú lo sabes,
cuando bien sabes que no estas.

he dejado de saber que sé,
que ilumino tus sentidos,
que destilo rabia, que destozo mis ojos,
que no veo, que no leo,
que no hablo, que no escribo,
que no produzco dolor,
que no siento, que no te siento,
que solo te espero, porque,
he dejado de escribir,
he olvidado como escribir
en el lienzo de tú piel.

Darío Olguín

sábado, 4 de agosto de 2012

... ... ... ...

la última diferencia entre ser y estar,
fácilmente se puede hallar
entre las ventanas rotas de corazones,
entre la calzada y la avenida,
entre la risa y la sorpresa
de un encuentro cotidiano.

No lo sé, quizá, las malas temperaturas
terminan por confiarse a la temporada
pero nos hemos terminado el mundo,
hemos viajado, volado, visto.

tal cual como pretexto pretender
que no pasa nada entre la séptima
y tambén la octavo o tal vez la novena,
hay caminos empedrados, de terraceria
y algunos solo iluminados.

Preciso de un istante amante del tiempo.

Darío Olguín

viernes, 3 de agosto de 2012

regresos y llegadas

El cielo se despeja,
la luna gana la lucha a la oscuridad,
ella trae tu reflejo grabado,
guardado, extrañando y plural;
no hay gotas de lluvia,
pero hay un sabor a sal,
son lagrimas que la distancia
dicta que pronto has de regresar.

Tú viaje, pronto termina
y ya regresaras
a eso que llamamos día a día,
llegaré al aeropuerto,
llegaras en tú avión,
te esperare a la entrada,
te recibiré con mis labios,
mis brazos y tú cuerpo
que crearán un clima de ensoñación.

Te fundiré en mi cuerpo,
como el calor al chocolate,
me derritire en tus labios,
como se derrite un hielo
en un sartén lleno de pasión,
de calor, de momento,
de tú y yo.

Darío Olguín

Héroes

Y donde quedo mi infancia,
donde me enardecía el saber que de todo mal
me iban a proteger el santo y kaliman;
ahora porque espero extranjeros
que libren mi universo de todo mal.

Pero cuando salía el nuevo número
cuando me reía de la desgracia
me llegaron el oxígeno y el agua,
me llegaba la muerta y el aura,
me consumía entre cenizas y fantasmas.

Como fue del donde,
que cuando el qué era un quién,
porque no huí a un cuartel
donde no me suspendieran
todo uso de internet.
Darío Olguín

miércoles, 18 de julio de 2012

2 años

hace dos años iniciamos una historia, hace dos años decidimos ir a por un futuro juntos, mano a mano, paso a paso, a veces nos desesperamos, a veces peleamos, pero siempre salimos avantes. Hoy 18 de julio nos manifestamos en dos años de noviazgo y relación.
TE AMO CHAPATITA, MI MORCH.

Y es que algún día las estrellas,
le pasaron cobro a la luna,
te mandaron a mi cielo
y yo te pegue a mi corazón.

Hace un par de días,
que vivo en el mismo día,
que mi tiempo es mi tiempo
y mi vida eres tú.

Suenan las campanas
de una alarma que no aletarga,
simplemente nos dice que hay más,
qué busquemos, que nos encontremos
y que en un abrazo juntos hemos de acabar.

Hace un par de años,
que somos tan el uno con el otro,
el uno para el otro
que esto no ha de terminar.
Darío Olguín

martes, 15 de mayo de 2012

Profesora, ¿me ayuda?

Era lunes, quizá martes,
era uno de esos días
en los cuales no quería despertar,
¿Por qué no podía ser fin de semana?
Lo único que se,
es que mi mamá ya me quiere fuera de la cama,
espera que hoy si vaya a la escuela.

Llego y como siempre mis compañeros,
jugando por toda el aula,
yo recuerdo que llevaba una semana,
sí, una semana sin asistir,
me suspendieron por pelear,
aunque no peleaba, solo defendía.

Había una bulla que ofendía,
que gritaba y se quejaba,
de que nuestra tarea era mucha,
que la maestra abusaba,
que la maestra estaba fea;
eso encendió mi cara y,
arremetí como loco contra todos,
de ella aprendí que no debemos
y que es malo hablar cuando el otro no esta,
que ofender no es bueno,
que todo tiene consecuencias,
que si estudio, no sólo me ayudo,
sino que me premio al mismo tiempo,
que debo respetar a los demás,
que en los simulacros:
no corro, no grito, no empujo;
que alzar la falda de mis compañeras
es como faltarle a mi mamá que es mujer también,
que las matemáticas aunque no me gusten,
las usaré para toda mi vida;
que las culturas muertas
son aquellas que olvidan su historia;
que cuando el pan enmohece ya no debo comerlo;
que no todo es educación física y deportes;
esas y muchas otras cosas más.

Aunque bueno,
yo no me fui a golpes contra toda la clase
por lo que aprendí, claro que no,
fue por que también me enseño
a defender lo que quiero con puños y dientes,
que si me esfuerzo puedo ganar en todo;
y yo creía que a todos también,
fue por eso que me les fui encima,
y es que mi maestra puede ser un ogro a veces,
a lo mejor nos grita a todos,
pero no, nunca, nunca, nunca,
será fea y la quiero mucho.

Aaaah!!!!!
Esperen un poco,
es ella aquí viene,
no entendí la tarea y tengo que hacerlo,
-maestra buenos días-
oíga no le entendí a nada a esto en biología,
Profesora...
mmmmmmm...
¿me ayuda?

Darío Olguín

domingo, 13 de mayo de 2012

Viperinas

Dime todo lo que quieras,
aprendí a escuchar un día
en una solitaria montaña
donde solo mi voz podía hacerme eco;
no me sentía desolado,
es más me sentí poderoso y eterno
como un silbido,
como un rayo de luz.

Creía caminar entre las nubes,
mis pies se hundían
entre pompas de algodón,
más cuando querían enfangar
mi paraíso todo se volvía más suave
y veía desde mis ojos a aquellos,
llenos de fango y sangre;
caída de sus lenguas
que ni ellos nunca controlarán.

A veces reía,
antes me preocupaba,
que pueden decir de mi,
cuando no hay nada bueno
no hay porque hablar,
no hay porque reptar,
solo puedes retar tú suerte
y el revire de lo que sale de tú boca,
que no sabes si se abre
para tomar el alimento
o para destilarte ahora.

Ahora me ocupo de ser mejor,
de seguirme superando,
trato de que no pasen las cosas
que no hice bien más de una vez,
me despellejo y me ocupo,
preocuparme para que,
si no resuelve nada,
no intento tomar tres lugares
y desocupar toda la sala
cuando se que ya no pude hacer.

Ahora bien,
se que soy yo mismo,
siendo yo mismo,
donde las palabras no me hieren,
donde solo existe mi voz.

Darío Olguín