martes, 6 de abril de 2010

Atrás

El tiempo corre hacia atrás,
la vida inicia a remontar,
quiero saber en qué patria,
en qué zona en derrumbe,
deje el corazón, cautivo,
para generar daños a distancia,
de esos que son como secuelas.

Ya no me espantan los payasos,
sonrío y sin fingir, tolero,
ya no me gusta el refresco,
sin sentir, bebo más agua,
aun así el tiempo va atrás,
quiere regresar,
busca un resquicio dónde abrigarme,
para no dejarme en compañía,
para no sentirse él solo.

Entonces, para que planear,
si ahora este retraso temporal,
me deja temblando,
siento frío y no es invierno,
me da por correr al soleado
día de invierno que la noche,
hizo el milagro,
de dejarme sin sol.

Darío Olguín

El ahogado/apestado

Castiga con dos tiros,
al perder qué más importa,
lo mismo da un cajón que un río,
un petate que fina alfombra,
además lo de menos es brillar,
dónde la oscuridad es reina de las sombras,
no más martirios, gira la rueda,
con vida, sin vida,
qué no es esa su única gracia.

Vale, tres tiros además,
uno que sea el de gracia,
no habrá desgracias solo felicidad,
ni a quien se le ocurra preguntar
por lo qué lleva en las bolsas,
un cuadro, una maleta, una etiqueta,
cualquier cosa es lo mismo,
de nada le puede servir,
aquí el ahogado patea,
para no revivir.

Cuatro cuadros tristes y yo,
pero nunca cinco,
en todos aparezco,
parezco el apestado que nadie quiere,
eso que el futuro incierto
hace pensar en que hacemos aquí,
total, mejor aguanto
y espero el siguiente acto,
no vaya a ser que ahora...
me toque ganar.
Darío Olguín

domingo, 4 de abril de 2010

verdad subliminal

Reza el adagio qué me he concertado
I feel good, really good on my shyness,
aun así debo de comprobarme
qué las razones son lo que obligan,
lo qué viaja en el tiempo y sus mercaderías,
un repaso a lo qué no queremos
o a lo mejor no vamos a comprar;
todo esto con el fin de volver,
también de volar alrededor,
como halcón cayendo sobre su presa,
solo qué la captura se llama alma.

Ahora las cenizas del tiempo,
dicen qué la realidad me ha golpeado,
me ha dejado abatido y desconcertado,
yo no lo entiendo,
pudiere qué la razón se conceda,
pero como explicar algo
qué más que verdad parece
película de ciencia ficción,
a dónde va mi forma de ser,
con quien se fuga hoy,
a lo mejor y de miedo
ya no quiera regresar.

A lo mejor es solo un símil,
qué carga a cuestas realidades alternas,
quizá, las voces esquizofrénicas de mi cabeza,
qué alteran la manera de ver
cómo vive el día de hoy,
será que puede que sea,
la verdad quien sabe,
a lo mejor solo un rincón,
dentro de mi alma vieja,
qué camina sin parar,
sin deseos de correr,
sin verdades aparentes,
cómo algo subliminal,
burdo pero no corriente.

A lo mejor es una seducción,
qué pueda crear un placer culposo,
aunque todo en ello emerja,
sufro, me hiero de nuevo,
no hay marca ni huella,
el crimen no puede verse,
la herida es interna,
es una forma aparente de revolución,
qué mi cabeza no puede parar,
no deja de esperar,
y, se repite y se dice a mi mismo,
la realidad es subliminal.

Darío Olguín

Inspiración

Por días pensé qué se habían llevado mis letras,
quizá es que sí, pero tal vez no,
lo más seguro qué quien sabe,
el atardecer de está madrugada
espera a qué termine de escribir,
de recordarme que hay más acá,
qué la casa mía es mi casa,
qué los recorridos cambian,
que la dirección no es la misma,
que podrá alcanzarme al umbral,
antes, pues también,
que los caprichos son vida,
que el tiempo nos mata,
nos ahoga, nos asfixia,
pero que podemos evitar la trampa.

Molestia, mmm... quizá,
sólo que es física,
una pesadez de millones de años,
de miles de sueños,
dónde me representa un teatro,
una película, un estado de ánimo,
una verdad oculta dentro,
una mentira que no existe,
una taza de café por la mitad,
un desayuno en la noche,
un beso que no termino de florecer.

Todo me pesa y me pasa,
todo me brilla y me alacia,
todo es una caricia en la mejilla,
todo es un dolor del alma,
todo es sincero y corriente,
todo es sentimiento y tinta,
todo es lo que ya no es todo,
todo pudo ser ella
o pudo ser otra,
todo es blanco,
todo es negro,
todo es de color y arco iris,
todo es imaginación y realidad,
todo brilla en mi oscuridad,
todo me recuerda a ella,
todo es ella,
todo es inspiración,
todo es mi vida aunque no tenga,
todo es el ama puesta aquí,
todo es la luz de mis ojos,
todo son mis manos tocándola,
todo es nada
y la nada me representa a mi.

Darío Olguín

Vuelame

El aire en la cara, seco,
me recuerda que solo me fui,
que no quería regresarme,
que cómo no hace mucho,
me dejaba ir entre las nubes,
que me quería bañar en su rocío,
cargarme de energía en un relámpago,
dejarme la vida en el estío.

La brisa, el mar,
recuerdos de lágrimas energicas,
que algún día pasearon
entre estás mejillas,
y que rodearon la acera
de la comisura en mis labios,
salvadas ahora por una voz
que en la lejanía gritaba
YO.

Madrugadas necias esperando risas,
un eco de múltiples voces
aclamando por la vida,
tu mano gritando que no escuchara,
mi sonrisa respondiendo que no voy.

Trémulas inquietudes,
las masas me provocan nauseas,
no escucho, no veo,
soy sordo, soy ciego,
soy vago, soy inocente,
tu voz un eco que todo va a pasar.

Tres horas o tres minutos,
lo más seguro que 4 días,
cayendo al infinito,
tocando cielos inciertos,
me recuerdas que he caído,
que el cielo me toque
es una pesadilla, debo ir más allá,
siempre he estado mucho más allá,
me alejo pero te escucho,
me recuerdo pero me olvido,
perezco pero revivo de tu mano
que me alcanza,
para no irme al jamás.

Darío Olguín

Para ti YO que siempre estás para escuchar, reír y recordarme que hay algunas cosas buenas en mi, que de siempre los cielos quedan bajo mis pies, que sin alas vuelo, que sin pies camino y sin letras muero.

A la verá

Ya aquí en distancia,
puede que pueda conformar
un ejercito de polillas
que logren desbancar al dictador
en turno que tiene el corazón
en la mano derecha,
solo que el posee no es de su propiedad,
me lo ha robado en un arrebato
y yo sin fuerzas para pelear.

Recuerdo que ese día,
comienzo en lo más temprano,
quizá el sueño y el cansancio,
dejo de robarme sonrisas,
con su máscara siniestra
el tiempo aliado de la sombra,
se ha llevado mi sombra,
y por consiguiente la sonrisa
que era tiniebla última
en las barreras hacia mi alma.

Ayer, apenas,
me dí cuenta que no estaba,
el espejo no brillaba,
todo opaco en mi ser,
recordé que me sentía pesado,
me había perdido a mi,
me había drogado solamente
con flores de astucia
para no pensar en realidad.

Hoy, que la sonrisa duele,
que la memoria pesa,
me hincha el peso de mi pantalón,
me estorba la ropa,
me suicida la mente,
me mata que no exista mirada
alguna que me haga cambiar de opinión...

Darío Olguín

La llave

Pasea nocturna, cómo a diario,
cómo siempre, vida mía,
que te deshaces de sabores,
que prefieres ver en veces
todo al blanco y negro
o creas baratas y ventas
para que tu corazón
que es el mio no llore.

Pasea meditabunda, de madrugada,
mi alma que deja sus 21 gramos
a la deriva de una nueva espera,
dónde quizá sea necesitada,
dónde los peros se los coma la vida,
a la vuelta de un corredor
sin nada en el piso,
cree las fijaciones,
o fije las creaciones,
de que cosas que no pueden ya importar.

Pasea matinal, cómo si todo,
todo aquello que hace mal perece,
renace de las cenizas y enciende
un cigarrillo más a la espera,
pero avienta una mirada al mar
infinito de sus lágrimas contenidas,
introspectivas de un día más,
aunque con mucho de menos.

Pasea viva al medio día,
aun así sabe que va cansada,
mi vida sin sorpresas y sin flores,
ya no hay nada que regalar
por si aparece a la verá
aquella persona especial,
no puede concentrarse,
ni encontrar colores,
hace calor, el rayo de sol
parte en dos migajas
todo lo que había pensado,
y reconoce que no hay nada
que esta vacío el adentro.

Pasea distante, la tarde noche,
esa etapa entre lo que hay
y lo que termina,
es como definir mi vida,
sus razones y sus sinrazones,
las necedades, las esperanzas,
todo desaparece a la sombra;
las luces de la farolas
hacen brillar mis ojos,
se dilatan las pupilas, encuentro un espejo,
veo el reflejo y no hay nada,
recojo la llave de mi ser,
cierro la puerta, y,
comienzo de nueva vuelta a escribir.

Darío Olguín

sábado, 3 de abril de 2010

Ya lo sabes

Pudiera decirte mil y un cosas
contando las ventajas
de tenerme en tu vida
y no solo como amigo,
de ir juntos al día a día,
enfrentar mounstruos,
saltar obstáculos.

Tenerte conmigo sería mágico
darme el lujo de presumirte en la calle
de gritarle al mundo
lo mucho que ya te quiero
que seas mi amiga y mi pareja
mi complice y mi congoja
de quien contarle el día
rodeandola en mis brazos
caricias sinceras que llenen el corazón
mis brazos rodeandote
llenar tus días con los mios
y que el tiempo de la agenda se rija
por nuestros pensamientos

Seguir como hasta ahora
recorriendo el mundo
tomados de la mano
haciendo y creando momentos,
instantes, que tal vez un día
pudieramos contar a nuevas generaciones.

Sentir la experiencia,
de que juntos el mundo es poco,
de que las consecuencias serán
las de estar juntos,
de saber respirar al tiempo
que sea el mismo tiempo,
de saber pensarnos que todo
es posible si juntos estamos.

Darío Olguín

viernes, 2 de abril de 2010

Una carta

A quien corresponda:

La presente puede que hable de pasados o quizá de futuros no muy cercanos, hay días en los cuales aun a sabiendas que el mundo ha puesto las cosas al revés y sentimos que el aire nos da una bofetada en la cara, no he puesto la otra mejilla, con todo y eso no respondí a la agresión, la fui consumiendo dentro de mi, poco a poco, si lo preguntan, la respuesta es no, ese, momento no lo reviso ha quedado atrás, si muy atrás, junto a miles de cosas que en el aire conmigo volaban.

Hoy vengo a decirme, perdón, a dejarles constancia que hay un cielo en el cual no recorro nada, deje de cabalgar hace mucho tiempo entre las cremosas nubes de algodón, castillos, princesas, dragones y demás artilugios que solo Merlín el mago entendería; razón por la cual he descubierto que hay varios tipos de mundo y de personas en ellos, debo de confiar en todos por el simple hecho de compartir el aire -esa frase me la malgaste-, quizá lo que se necesita es un tanque personal y compartir el aroma secreto con la gente que nunca me ha dejado que desista, bien me dicen que hasta la victoria siempre y llegara una corona especial junto a ella.

Pues lo cierto es que he caído de nuevo, poco más y entro en un ataque depresivo combulsivo que solo un millón de tonterias y un poco de juego se podría llevar por la borda, soy más viejo y menos sabio, por que hay cosas donde la sabiduría nos estorba y lo que tenemos que hacer en ponernos a flor de piel y externar lo que hay, lo que llega, lo que pueda venir, por que si no somos sinceros con lo que sentimos y el hacia quien ese monstruo dentro de mi puede matarme o por lo menos generarme una gastritis.

Hoy aquí me he dicho que puede ser que yo no sea, puede que nunca sea el ser de alguien y aun así voy por el mundo cargando una canasta de cosas que puede que sirvan por si alguien se equivoca y quiere estar conmigo, lo se que solo soy un sueño, que en ocasiones no quisieran despertarme, por que al despertar la magia perece y solo yo aparezco, pero que importa los sueños también sentimos, también anhelamos, también nos gusta ser queridos y correspondidos.

P.D.
No voy a dejar rastros por si alguien se interesa en alcanzar mi barca, solo un consejo por si llegan hasta allá, lleva mi nombre pero mi esencia se queda conmigo en tierra escondida para olvidar.

Darío Olguín

domingo, 14 de marzo de 2010

¿nosotros, los locos?

Y en un mundo de cuerdos,
dónde es que puedo llegar
a plasmar mi vida,
nada me toma a serio,
nada me agradecería la vida
o quizá conmigo sea una excepción.

Luego, quizá, ver la vida,
ver que dentro de ella
tu sonrisa me suspire
y tu aliento me enloquezca,
que te rías de mi, conmigo,
que pongas tus manos
alrededor de mi cuello
que te proteja en mi abrazo
y nos guardemos en un beso.

Puede ser, que tú,
sí, así de fácil,
elijas hacer de mi una realidad,
quitar las ataduras
de la camisa de fuerza
que la sociedad me pone,
para gritarlé al mundo
cuanto te he querido,
que tu lo haces también,
para no escondernos en rincones,
para disfrutarnos al pleno,
para un día quizá despertarnos
a diario con un beso.

Darío Olguín

Despertares

Y yo qué me he quedado
sin voz, pasmado en el tiempo,
caminando entre brazas mentales,
cuerpos etéreos y tus ojos;
qué me derrito a cada recuerdo,
con cada palabra, letra
de lo qué me preguntas,
me quede con la emoción
recorriéndome toda la piel,
llenandome cada centímetro,
con todo el vello del cuerpo
erizado por circunstanciales,
que no dejan qué por hoy
te tenga en brazos.

Y así, congelado y eterno
tu sonrisa me mantiene despierto,
mis labios gritan por los tuyos,
el saber que no lo se
hace que verte sea tiempo,
eterno tiempo faltante,
en el cual llenarte de caricias,
y mimos me recuerde,
que hay algo siempre
día a día:
que me enamora más de ti.

Hoy guarda silencio,
me toca hablar a mi,
a la distancia, con el corazón,
oler tu nocturno perfume,
envolverte entre mis brazos
y mis deseos compartidos contigo,
respirar juntos, transpirarnos,
comer y beber de ti;
dejar de soñarte
para tener mi realidad contigo
y en las noches, sólo las que este lejos
telepáticamente llegar a ti.

Darío Olguín

lunes, 22 de febrero de 2010

Para ayer, para hoy, para ti, para yo

Y la tentación haciendo ronda,
acercándonos cada día más.
cada vez más cerca,
cansancio acumulado y un poco de estres,
afuera la ciudad, el ruido,
la gente, los niños, la vida,
si, esa vida que no es nuestra,
por que la mía va en tus manos
y con los entrelazados dedos,
vemos que caminamos juntos,
aunque hay cosas que en medio quedan
hacen del mundo un escenario,
la gente nos ve, sonríe,
esperan que el mundo cambie
agradecen poder vernos,
compartir un poco de lo mucho
que a lo mejor hay o no hay
pero que esperamos que ahí esté.

Cierro los ojos,
te imagino, no imaginar no,
te sueño, si eso es,
por que mi mejor cualidad
es poder soñar despierto
y saber que muchas cosas
se hacen realidad.
aunque a veces todo duele,
saberte no de mi.
saber que puedo ser tuyo,
lo que se gana
si es que no queremos perdernos.
pero para lograr eso,
necesitamos una pregunta
que nos ayude en el enigma
en donde nuestras mentes
enlazan una posibilidad.

¿Dónde se enlaza nuestra felicidad?
Acaso será que se une
en un túnel de controversias,
en una infinita porción,
de ser y no ser,
de quererte tanto,
de reflejarte en mis ojos,
de reír y reír como niños
y ahora si cerrar los ojos,
sentir tus labios,
quedar temblando y solo pensar
que hay mas cosas que una felicidad.
un lugar donde solo existes para mi
donde el tiempo no nos rebase,
un sitio sin presiones externas
sin que sea una hermosa confusión,
ahí donde la felicidad sea
el estar siempre juntos:
tu y yo.

Darío Olguín